Cedro de La Francesa en Bejar (Salamanca)


 

El Cedro de La Francesa o Cedro de atlas, está ubicado en Béjar, a unos 80 km de la ciudad de Salamanca (España).

Exactamente se encuentra en la finca de La Francesa y debe su nombre a la esposa de Monsieur Papau, un ingeniero francés encargado de las obras del ferrocarril hacia finales del siglo XIX.

Dicen, que el Cedro de la Francesa pertenece a la familia de los Cedros del atlas originario de las montañas del atlas de Argelia y Marruecos. Su nombre, Cedrus atlántica, Cedro del atlas o Cedro plateado, es una especie arbórea perteneciente a la familia de las pináceas.

Dicen que esta especie fue introducida en Europa hacia 1842 con fines ornamentales. Este ejemplar en concreto, tiene más de 150 años, su tronco tiene un perímetro de más de nueve metros y una altura de más de veinte... ¡Impresionante!

Es tal la importancia de este Cedro para los Bejaranos, que han elaborado una ruta para que todos podamos disfrutar del entorno y conocer las características de este ejemplar centenario.

Te voy a contar por dónde puedes iniciar esta ruta simplemente para dar un paseo, son 2.700 metros más o menos de ida, y otros tantos de vuelta si vuelves por el mismo camino. Parece que hay otro camino de vuelta pero yo fui a lo seguro.

La primera vez que me hablaron de este Cedro fue hace unos años, al ver las fotos por la web, quedé enamorada de esta maravilla de la naturaleza y lo típico de siempre, en cuanto pueda voy a verlo. Se fue pasando el tiempo y, en una de las ocasiones que visitamos Béjar, recordé que tenía pendiente visitar a mi árbol del alma. Preguntamos por la ruta a varios lugareños, unos nos hablaban de 6.000 metros otros nos decían de ir al Parque de Santa Ana... total, que íbamos con Jagger (mi bulldog inglés favorito) y cuando lo miré, sus ojitos me dijeron que él no caminaba 6 km para ver un árbol jajajaja. Así que me quede con las ganas y con el dicho de siempre "en cuanto pueda voy a verlo". Los meses pasaron y en mi mente seguía en pendientes la visita a mi Cedro del alma . Pues bien, hace un mes más o menos,  paramos en Béjar de vuelta de un viaje de Extremadura, era muy pronto y nos apetecía dar un paseo, recordé que podría ser la oportunidad perfecta para realizar la visita a mi Cedro del alma y comenzamos a buscar como llegar hasta él. Iniciamos la ruta por el camino natural verde de Béjar, ruta que usan los Bejaranos para pasear, caminar y bicicletear; después de caminar más de 3 km preguntamos a unos lugareños y nos dicen que nos quedan otros tantos y todos de subida, mi acompañante, que no era Jagger, me dice que no camina más, por lo que me vuelvo a quedar sin visitar a mi queridisimo Cedro. 

Cuando llegué a casa ese día, decidí que no dejaría pasar un mes sin hacer la ruta del Cedro, pregunté a varios familiares y amigos por si alguien tenía previsto hacer la ruta o sabía como hacerla fácilmente, porque mi compañero de vida quería ir sí o sí. Al final conseguí la información exacta y que no tenía perdida, ir al parque de Santa Ana y comenzar allí la caminata.

El domingo 16 de octubre, decidí que no pasaba de ese día sin conseguir mi deseo y, entre nerviosa, contenta, ilusionada y con un poquitin de miedo por si se torcían los planes, cogimos ruta hacia Béjar. 

Llegamos al Parque de Santa Ana y aparcamos el coche; con las mochilas a la espalda, los palos de caminar y cargada de energía comenzamos la ruta. Una pasada...el entorno es una maravilla, cada paso que daba era más emocionante, risas, respiraciones, caminata contemplativa, comentarios... siempre en tonos muy bajos, en la naturaleza me gusta hablar muy, muy bajito, casi susurrando, me gusta escuchar el canto de los pájaros y apreciar cada sonido de la naturaleza, respetando el entorno.

Al llegar y ver aquella maravilla... me quedé sin un hilo de voz, no pude articular palabra. Lo primero fue mirarlo, respirar y seguir con la mirada hacia cada rama, cada brote de sus hojas, cada arruga de su tronco. Después de respirar varias veces más, esbocé una sonrisa y me dirigí hacia él para abrazarme a un trocito de su enorme tronco. Allí abrazada, respirando, sentí su energía y nos unimos con amor y felicidad dando las gracias por haber conseguido lo que tanto había añorado. 

Al rato, más tranquila, en la soledad, no podía faltar mi meditación, no puedo describirte todo lo que sentí en ese ratito... creo que necesitaba muchísimo esa visita y por ello doy las gracias a todos los que me han ayudado a conseguirlo. 

Ahora, voy a describirte la ruta con mis fotografías para que no te pierdas si quieres hacer la que yo conozco. Mira, no te la pierdas...



Al llegar al parque de Santa Ana, verás  esta imagen, es una zona preciosa en esta época, los tonos otoñales son una maravilla.



Verás esta fuente, detrás de ella tienes el camino por donde debes iniciar la ruta, todo recto sin desviarte de momento. Signos de vandalismo, una pena... si respetas, serás respetado. 



En el camino te encontrarás con este informativo sobre los "Hombres de Musgo". Sigue el camino.



Cuando llegues a esta zona, coge el camino de la derecha, verás un indicador de sendero verde Cedro de La Francesa.



Sigue la flecha.




Te encontrarás castaños, es la época de la recogida de castañas, yo encontré unas poquitas, pequeñas pero muy buenas.



Sigue el camino y disfruta de la naturaleza, lo más en silencio que puedas. Gracias.



Me encanta hacer fotografía de la naturaleza. Respira, disfruta, escucha...



Aquí te indican que vas por buen camino, sigue...



Aprovecha para hacer una caminata contemplativa si te apetece, solamente tienes que escuchar, respirar, observar y disfrutar de cada aroma, sonido, imagen... ¿qué sientes?



Aquí te vuelve a indicar que sigas por el camino de la derecha...



Cuando llegues a esta zona, te encontrarás con la cerca cerrada y tendrás que coger el camino de la izquierda, en algunas ocasiones los propietarios abren la cerca y se llega antes atravesando por la finca, pero en este caso tienen animales y la mantienen cerrada por seguridad. Camina unos 200 metros más, ya estás muy cerca...



¡Aquí lo tienes! has conseguido encontrarte con este inmenso Cedro centenario... te enamorarás inmediatamente de él como lo hice yo, jejejejeje




En la fuente se vuelven a apreciar los actos vandálicos, una pena. ¡Respeta!



Abrazo



GRACIAS



Aquí tienes la información, no te la pierdas, es interesante.



Respeta 



Después de recoger los tesoros que los visitantes se olvidan...



Me despido de mi Cedro centenario y comienzo camino de vuelta, contenta, feliz y cargada de energía y mucho amor. 



Con lo que la naturaleza me regala, me gusta hacer centros para decorar mi casa. Deseo que te haya gustado, y que si por fin te animas a visitar este majestuoso CEDRO, disfrutes de la ruta y del entorno... solamente una cosita más, por favor, no te olvides tus tesoros, la naturaleza no los necesita, y seguro que tú puedes darle el lugar más apropiado al terminar la caminata/ruta. Gracias por tu visita.




Ana Sánchez.


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